La mitología nos deja apreciar la magia de los griegos, el brillo de ese mundo diferente, más vivo y animado. Un único mundo con una única búsqueda de lo esencial. Todas las búsquedas, una búsqueda. Todos los dioses, Dios.
Al fin y al cabo, nosotros, los hombres, llevamos toda la eternidad intentando averiguar y explorar una misma cosa: un sentido a nuestra existencia y un: ¿qué hay después?