Cruz Roja en Haro ha programado esta actividad para el domingo, once de marzo, a las once de la mañana.
El evento dará comienzo en los Jardines de la Vega y discurrirá por las calles Virgen de la Vega, Ventilla y Arrabal para finalizar de nuevo en la calle Virgen de la Vega, donde se realizarán diversas actividades ludicas para niños y niñas. En esta marcha se repartirá, a cada participante, un dorsal al precio simbólico de 2 euros. Por otro lado, se realizará un sorteo con diversos productos donados por entidades colaboradoras. Éstos se pueden adquirir al precio de un euro.La recaudación se destinará íntegramente a financiar los diferentes proyectos sociales que la entidad humanitaria desarrolla en Haro, con el fin último de seguir reduciendo desigualdades sociales.
Nuevos proyectos de Cruz Roja en Haro
A finales del pasado año, Cruz Roja Juventud puso en marcha en el I.E.S. Ciudad de Haro el proyecto ?Aulas de Convivencia Alternativa? que ha atendido a seis menores en lo que va de año. Un proyecto que busca la correcta reincorporación al sistema educativo de chicos y chicas con dificultades. Al mismo tiempo, Cruz Roja ha seguido impulsando otros proyectos con jóvenes en Haro, como el Centro de Inclusión Social que comenzó 2018 con 40 menores o el Centro de Promoción del Éxito Escolar con 10 chicos y chicas.
Por otro lado, también cabe destacar el refuerzo de los proyectos para personas mayores de Cruz Roja en Haro. Así, el Proyecto ?Salud Constante? atendió a domicilio a 10 personas mayores en 2017 y realiza el seguimiento de 12 personas en 2018. A través de este proyecto se realiza un acompañamiento y seguimiento de la salud de personas con especiales problemas médicos, con movilidad reducida, o que viven situación de desprotección.
Datos de Cruz Roja Española sobre desigualdad de Género
Los últimos años están siendo protagonizados por las reivindicaciones y los logros en materia de igualdad de género en España. No obstante, la construcción de una sociedad en la que no exista la desigualdad, la discriminación, ni la violencia de género, continúa siendo una tarea pendiente. La desigualdad persiste en todo el mundo, privando a mujeres y niñas de derechos y oportunidades fundamentales por el simple hecho de ser mujeres.
En nuestro país, la brecha salarial se sitúa en torno al 30 por ciento y se incrementa año tras año (Informe Brecha salarial y techo de cristal de Gestha). Según datos de la Encuesta de Población Activa, la brecha de desempleo estaba en 2017 en 3,37 puntos (tasa de desempleo femenino 19,03% vs desempleo masculino 15,66%). A pesar de la recuperación de la tasa de empleo, la brecha de género ha aumentado en relación al año anterior. El 89 por ciento del empleo de las mujeres se concentra en el sector servicios, el que detenta las mayores tasas de temporalidad y contratación a tiempo parcial. La brecha de las pensiones asciende al 37 por ciento. La desigualdad también se evidencia en el ámbito de los cuidados. Las mujeres dedican entre una y tres horas más que los hombres a las labores domésticas; entre 2 y 10 veces más de tiempo diario a la prestación de cuidados a hijos e hijas o personas mayores dependientes (Datos ONU Mujeres). El extremo más visible de la desigualdad es la violencia de género.
Cruz Roja como organización humanitaria que trabaja con personas vulnerables, está en contacto directo con esta realidad. Las mujeres son, en mayor grado, víctimas de la pobreza y la vulnerabilidad social y los riesgos de discriminación, exclusión social y violencia que afrontan son el resultado de un sistema desigual.
Más del 60 por ciento de las mujeres en edad activa atendidas por Cruz Roja Española están en situación de desempleo. En el 75 por ciento de los casos se trata de paro de larga duración. Sólo el 8,6 por ciento percibe prestaciones por desempleo. Más de un 26 por ciento percibe algún otro tipo de pensión no contributiva y el resto carece de ingresos estables. Entre las mujeres que están trabajando, el 80 por ciento son trabajadoras pobres. Más del 19 por ciento de las mujeres atendidas trabaja en la economía sumergida. Los hogares monomarentales representan más del 37 por ciento del total. El 73,5 por ciento de las mujeres atendidas se encargan solas del trabajo doméstico y de crianza de los hijos e hijas. Por último, el 92 por ciento de los hogares de las mujeres atendidas está en riesgo de pobreza y exclusión.